Las principales estafas y fraudes en las tiendas online

Uno de los principales problemas son los retrasos de entrega, los reembolsos pendientes desde hace meses, productos defectuosos o productos entregados a cambio de derechos de aduana desorbitados. Sorpresas desagradables han afectado la vida de muchos consumidores desde que el comercio electrónico ha experimentado un crecimiento espectacular. ¿Cómo reconocer posibles estafas y protegerse de ellas? ¿Qué hacer cuando el servicio de atención al cliente del sitio, aparentemente legítimo, ya no responde a sus solicitudes? Las compras en línea son una excelente manera de comparar precios, encontrar grandes ofertas o incluso ahorrar dinero y tiempo. Todo lo que necesita es una conexión a Internet estable, estar completamente seguro que la tienda sea de seriedad y compromiso, tener buenas referencias de ella como la principal tienda online que tenemos en España de aceite de CBD natural y que no nos falte un dispositivo capaz de cargar un sitio web móvil o una aplicación de compras. Muy práctico para los consumidores, el comercio electrónico es igualmente práctico para los delincuentes web. Ya sea usted un profesional o un particular, cada vez más personas con malas intenciones actúan al borde de la legalidad, mientras que otras simplemente intentan defraudarle. Con métodos cada vez más sofisticados, los estafadores web pueden actuar rápidamente, a gran escala, y en ocasiones no dejan rastro de sus fechorías. Afortunadamente, con sentido común, algunos hábitos sencillos y las herramientas adecuadas, puedes comprar online de forma segura.


Comprender el cibercrimen: un flagelo en aumento

La epidemia de COVID-19 ha ido acompañada de un aumento del fraude y las estafas, especialmente en línea. Un fenómeno lógico, dado que los ciudadanos, limitados a confinarse en casa, han recurrido masivamente al comercio electrónico. Desde entonces, los fraudes y estafas han seguido multiplicándose: promoción de productos milagrosos; ofertas de inversión con promesas de ganancias desproporcionadas; campañas de donaciones falsas; comercio de productos de baja calidad (o incluso peligrosos), que a veces nunca se entregan a los compradores; ventas en red organizadas en un sistema piramidal; Tiendas en línea que ofrecen productos falsificados. En el 75 % de los casos, la disputa está vinculada a la compra de un producto o servicio. Entre los casos de engaño o estafa identificados, el problema se refiere la mitad de las veces a la entrega: el artículo o servicio nunca llega al destino del cliente.


Distinguir la ciberestafa del ataque informático

En España, todos los delitos cometidos a través de tecnologías digitales se agrupan bajo una sola etiqueta: ciberdelito. Se distingue entre estafas en línea (nuestro tema principal) y ataques a sistemas automatizados de procesamiento de datos (STAD). El fraude en línea se refiere a un delito cometido utilizando el ciberespacio como medio. Las estafas se refieren a todos los fraudes y estafas que no involucran débitos bancarios fraudulentos. Este es, por ejemplo, el caso de un servicio falso de inscripción de empresas en un registro nacional que cobra por este servicio, aunque se supone que es gratuito y lo lleva a cabo un organismo público. Los STAD, además de utilizar la web para atraer a sus víctimas, también apuntarán al hardware o los datos del usuario. La principal amenaza en este ámbito es el ransomware, cuyo objetivo es robar datos personales y confidenciales para robar una identidad o extraer dinero. El delincuente utiliza un virus para hacer esto. A medio camino entre estafa e intrusión informática, también podemos mencionar el phishing, tema que abordamos en este artículo.


¿Cómo protegerse del phishing?

Buenos hábitos a implementar para comprar online con tranquilidad. Las incesantes promociones y otras ubicaciones de productos, ampliamente distribuidas en las redes sociales, a menudo utilizan los mismos métodos destinados a impulsarlo a actuar. Por supuesto, existen buenas ofertas y no todos los productos que se venden en Internet son de mala calidad. Pero cuando parece demasiado bueno para ser verdad, es mejor tener cuidado. Imaginemos esta situación: te atrae una gran oferta de un producto electrónico presentada en Instagram. Después de consultar el sitio del comerciante resaltado, crea un carrito de compras. Ahora es el momento de aprovechar los increíbles descuentos prometidos (-40, -50 o incluso -80%) en la página de pago. Sin embargo, dudas ¿Este producto realmente cumplirá con sus expectativas? ¿De dónde viene? ¿Cuánto tiempo tardará en llegar a tu domicilio? ¿Por qué su precio es 4 veces menor que el de los líderes del mercado? Antes de finalizar tu pedido, tómate unos minutos para aplicar los siguientes consejos: verifique la identidad y reputación del vendedor, los minoristas electrónicos están obligados legalmente a brindarle acceso a información sobre su identidad y la de su empresa, por último asegúrese de que haya una página de "Avisos legales" en el sitio web (normalmente en el pie de página). Esta página deberá presentar al menos el nombre de la empresa, una dirección postal y un medio de contacto, así como las condiciones generales de venta y sin antes olvidar que debes de conocer las opiniones de los clientes con una simple búsqueda en Google, verifique las fuentes, porque en Internet abundan las reseñas falsas.